sábado, 8 de diciembre de 2012

Hoy María me hizo café y se fue a la mesa a estudiar con un amigo. 

Me levanté media filosófica y me dedique un rato a pensar sobre la cuestión humana, la esencia nuestra, (si me fui en el rollo profundamente). Quizás por las recientes situaciones que me han conmovido profundamente, la violenta muerte de José Enrique Gómez Saladín y la crisis que tuvimos en el SIM con raíces similares (la que compartiré cuando sea saludable hacerlo).

Mujer frente al Espejo. Picasso
Sea por esto o porque me amanecí anoche leyendo sobre la condición humana, terminé afirmando la cualidad humana de buscarse y mirarse en su propio reflejo. De la necesidad que tenemos de buscar(nos) aceptación en ese otro y a la vez, de cuán difícil es mirarnos en los ojos de ese otro/a y aceptar lo que vemos. Este es un don que solo pocos poseen y aplican, y algunos menos atesoran. 

Porque en esa mirada profunda de buscar mi reflejo en ese otro/a, lo primero que veo son mis arrugas y verrugas. Pocos queremos que se nos recuerden nuestros demonios, defectos y cicatrices que ocultamos aún ante aquellos que nos aman y profesan lealtad incondicional. Pocas veces somos honestos/as con nosotros/as mismos/as. Así que nos cuesta mirarnos en nuestra propia fealdad, y aún más allá, poco queremos aceptar que esa imagen distorsionada que vemos en los ojos de ese otro/a es la nuestra. O en el mejor de los casos, nos vemos en los ojos de ese otro/a minimizados/as, invisibilizados/as, menospreciados/as si la mirada de ese otro/a oculta el temor de ser tratados y vistos como ellos/as tratan y miran. La arrogancia humana tiene pocos límites. Como decía Friedrich Schiller "Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás; si quieres conocer a los demás, mira en tu propio corazón"
 
Por eso me parecen tan profundas las palabras de Jesús sobre lo que contamina al ser humano... no lo que se come, sino lo que sale del corazón. ¿Que veía Jesús en los ojos de las personas que le escuchaban sin entenderlo o entendiéndolo demasiado de bien? ¿Se aplica a Jesús estas intuiciones que pondero?

Estoy segura que por el testimonio de los evangelios (y por la tan discutida fuente "Q"), que nuestro Señor veía el temor, la inseguridad y por esto; la arrogancia, el egoísmo y la insensibilidad de los fariseos y sus otros/as compañeros/as de andanzas. Pienso que por eso, el reto y la enseñanza de Jesús; sus palabras y hechos tan especiales y fuertes, fueron hechos con intención para hacerles reaccionar y convocar desde ellos mismos la necesidad de cambio y conversión.

Por otro lado, pienso que en la historia de Jesús y la mujer sirofenicia, (sea como fuente original de un evento en la vida de Jesús o como evento que refleje las realidades tensas posteriores de las relaciones judeo-cristianas y gentiles) Jesús se miró en los ojos de esta mujer "una otra," y vió en sus pupilas su propio prejuicio, se percibió en los ojos de ella como un otro = aquellos que él mismo enfrentaba. La diferencia aquí con los que escuchaban a Jesús, es que Jesús creció como persona, porque reconoció su error y la altura de esta mujer que como en muchas ocasiones en la biblia, en cuanto a personajes femeninos se refiere, no conocemos su nombre.(Para los que entienden que me fui muy por encima de la teología mayoritaría, pueden usar la interpretación que Jesús sabía lo que hacía y que provoca con sus palabras a la mujer para presentar su fe. De todas maneras el texo nos reta a no ser racistas o asentar prejuicios sobre los/as que son diferentes) 

El reconocimiento de la fe de esta mujer, pobre, pagana e inmunda (por su asociación con el demonio de su hija) y de su discurso teológico-social bien cimentado desde las propias bases de su exclusión y en reto a estas mismas; nos muestra a un Jesús comprometido con el/la que es diferente y con la capacidad de mostrarnos la profunda necesidad de adquirir madurez humana para servir.

Jesús me muestra a mí que uno de los retos mas grandes de todo ser humano es conocerse, conquistar sus propios demonios y convertirse, i.e., como dijo Pablo "crecer a la estatura de un varón perfecto, Jesucristo." (Ef 4:13)

El conquistar nuestros demonios (lo uso como metáfora de lo que nos desfigura como humanos) es una tarea que nos tomará toda la vida. De no hacerlo, viviremos si, pero viviremos insatisfechos, mirando de lejos la promesa de la liberación completa, anhelándola, pero sabiéndonos demasiado cobardes para caminar hacia ella. Viviremos resistiendo la llamada del Espíritu y su promesa de renovación y de cambio (Rom 12:2)

Y pienso en mi sobrino Rafael García Colón quién me acaban de informar que murió en NY en circunstancias muy dolorosas. Pienso que el corazón de Rafaelito se partió en mil pedazos, porque a lo largo de su vida, recibió muchas miradas de menosprecio, sufrió violencias que lo marcaron y fragmentaron como persona. A pesar de que Dios le proveyó amigos, familia y personas que lo amaron, ayudaron, respetaron, retaron y apoyaron; ya no pudo liberarse del reflejo que veía de sí mismo en los ojos de los que le despreciaron y destruyeron. Ya no pudo vivir consigo mismo.

No  saben como me ha dolido recibir esta noticia en especial por ser Rafaelito mi sobrino, hijo de mi hermana por parte de mi padre, alguien a quien apenas había empezado a conocer, a amar y a respetar.

Tomado de "Registrando Miradas" foto de Roberto Moya Neira 1   
Como personas y seguidores/as de Jesús tenemos una gran responsabilidad en nuestras relaciones. Ser auténticos/as, conocer nuestras debilidades, reconocerlas y trabajar con ellas, afirmar las fuerzas propias y las de los demás, saber que a pesar de que en el camino hacia la madurez emocional y humana cometeremos errores; conocernos en la "justa medida," perdonar y perdonarnos, nos ayuda a caminar en la dirección correcta y a mirar y mirarnos como imágenes maravillosas y reflejo del Dios Creador. 

Se me enfrió el café y me tengo que parar a buscarme otra tacita. A orar por este pueblo que gime y a consolar la familia. Abrazos a todos/as.
 
Les dejo algunas citas relevantes al tema:

Todos ven lo que aparentas; pocos descubren lo que eres. Nicolas Maquiavelo

Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana; pero de la primera no estoy seguro. Albert Einstein


Es más fácil luchar por nuestros principios que cumplir con ellos. Alfred Adler


La función de la perfección es hacer que uno conozca su propia imperfección. San Agustín 


La primera prueba de un hombre verdaderamente grande está en su humildad. John Ruskin


El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino ser indiferentes con ellos; esa es la naturaleza de la inhumanidad. George Bernard Shaw

Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él.
Florence Nighingale

En la vida no hay nada que temer. Sólo que entender. Maria Curie


Hay dos maneras de difundir la luz: siendo la vela o siendo el espejo que la refleja.
Edith Wharton 

Si no dices la verdad sobre ti misma no puedes decirla acerca de otras personas.
Virginia Woolf

Lo que somos se refleja en los demás y en ellos es donde pervive nuestra esencia. Y esa esencia queda, pues, entrelazada con la del otro dando lugar, no a una copia, sino a algo mucho más hermoso que el original. http://dadelosnamor.blogspot.com/2012/01/reflejos-y-espejismos.html

Para pensarle: 

   ¡Y como de hecho veo pocas mujeres representadas en el enlace anterior!, les indico este otro, http://cuadernodemujeres.blogspot.com/2007/08/el-pensamiento-femenino-en-breves-dosis.html   





          

 


                                                  
                                                 

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