sábado, 25 de mayo de 2013

Oscar López, Sueños y Esperanzas de un pueblo.

Me levanté temprano para reflexionar, orar y pensar en los caminos de la vida... (¡obviamente con una buena de café! De hecho los últimos granos del café que traje conmigo de Chiapas y que Dalia me regaló. ¡Benditos/as los/as compañeros/as que regalan café!)

Y releo en Lucas 4, el discurso inaugural de Jesús. Y pienso en cuanta vuelta se le ha dado a estas palabras que han iluminado tantas decisiones de tantos hombres y mujeres a caminar el mismo camino. Un camino de compañeros/as, de mártires, de hombres y mujeres que se arriesgan, que aconsejan, que saben el costo de estas palabras a flor de piel (porque si cuesta seguir a Jesús). Y me entra un mensaje de una amiga sobre el evento 32 x Oscar. Hmm... y pienso, ¡que causalidad!

La actividad de 32 x Oscar de este próximo miércoles 29 de mayo muestra el deseo del corazón de los puertorriqueños/as que salga libre Oscar López cuando cumple 32 años en prisión. "Su sentencia es 13 veces más larga que la de una persona convicta por crimen organizado y extorsión; 8 veces más larga que la persona condenada por ultrajar violentamente a una mujer; 7 veces más larga que la condena impuesta al que comete asesinato en primer grado; y, 5 veces más larga que la impuesta a un convicto de robo armado o robo de banco. Pero Oscar no ha matado a nadie; no ha agredido violentamente a nadie. Su delito: defender la independencia de su Patria." (Claridad, 21/5/13).

Tomado de http://www.otropuertoricoesposible.org/
Con este texto en mi mente y por alguna inconcebible razón, asocio ambos eventos. Jesús ante los fariseos y el pueblo de PR ante los EU. Y pienso... cuando el temor al otro/a diferente y lo que este/a puede lograr me lleva a crear demonios de seres humanos; cuando las leyes y reglas hipócritas esconden el control de las vidas y recursos; cuando necesito humillar, violentar, golpear, degradar a otro ser humano para sentirme con poder y control; cuando mi propio bienestar sacrifica el bienestar de otros/as... fragmentamos en nosotros/as y los que nos rodean la imagen divina-humana del Dios de la vida. Nos convertimos en fariseos, jueces, verdugos, listos/as a tirar "la primera piedra." 

Esto pienso y me vienen a la mente imágenes de abuso, de tortura, de justificación de violencias (demasiadas para listar aquí) y entonces veo y escucho a Jesús "de nuevo" y su fuerte defensa de la vida, de la comunidad, y entiendo su sentido de justicia balanceada con el amor frente a los fariseos defensores de su estatus, de la ley, de su Dios y de su comodidad. La mal llamada "justicia" en estos contextos no es otra cosa que "abuso de poder" de los poderosos.


Una sentencia como la de Oscar y el grado punitivo que muestra, señala "a ojos vivos," la injusticia del sistema y nos convoca junto a Jesús a "sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor" Lc 4:18-19. 

Nosotros en nuestra pequeña isla tratamos de hacer lo imposible, traer a Oscar a casa. En esta visión que el ES de verdadera justicia y paz nos ayude.




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