sábado, 12 de octubre de 2013

¡Vivir hoy y vivir del corazón!

Me levanté entregando a Dios mi vida en este día. Andamos de día en día y hacemos planes a futuro que sólo - Corazón del Cielo y Corazón de la Tierra - sabe si será. 

-Hoy, le dije a Dios, "mi corazón, mi latir y mi ser lo encomiendo a tu latir. Hoy, déjame abrirme a tu querer para mí, para los que amo y para los que cruzarán su camino conmigo, hoy." Al bajar a tomarme mi café, miro la noticia de Genoveva (ahora les comparto la nota.), pero frente a mí, miro a María dormida en el sofá. Sus amigos/as se quedaron a dormir luego de celebrar su cumple y tengo casa llena, (literal como en Chiapas, tengo jóvenes hasta en el piso!!! jajajaja.) Miro a Tito hecho un bollito en su cama y traigo a mi mente a Yerís para acercarla, y sin quererlo, revivo en mi mente memorias de momentos maravillosos unos (de otros no tanto); pero memorias que al ser conmigo, les hizo a ellos. Y pienso que cada paso en el camino de mi vida, me han traído precisamente hasta este hoy y me han hecho ser, hoy la persona que soy; y por ello doy gracias. Ahí tengo a mis retoños, regalos increíbles que el Creador me dio y que como madre estoy profundamente orgullosa e incondicionalmente cautivada con quienes son; y doy profundas gracias por ser y vivir. Hoy es un buen día para  contar mis bendiciones. 

Hemos estado acompañando las iglesias en sus campañas de misiones. Y aunque muchos pueden pensar que las misiones siguen siendo una manera de continuar cautivando, controlando, manipulando y oprimiendo a los pueblos (lo cual es cierto), de vez en cuando, existen seres maravillosos que rompen este esquema y que sea dentro del espacio eclesial o no, construyen espacios del Reino de Dios y "hacen misión" que libera. Al leer las palabras de Boff sobre la Hna Genoveva, no puedo pensar otra cosa, más que así, si vale la pena hacer misión.

Ser y servir en la misión, "al estilo de Jesús," si da frutos de salvación extraordinarios cuando el ser se encarna en y con los/as que sirve, sin buscar nada más (ni cielo, ni almas, ni reconocimiento, ni control, ni poder) que compartir/se lo valioso/a que soy para Dios y lo que ese/a otro/a vale y es precioso/a para mí - solo por amor, solidaridad y compasión. La hna Genoveva es testimonio maravilloso de vivir y morir en Cristo, entregándolo todo por amor a sus hnos/as Tapirapé de Brasil. Acompañar el parto del pueblo Tapirapé en un mundo que intenta consumir todos los pueblos y regurgitarlos en comodidades de mercado - iguales productos pero con marcas diferentes para el uso y la venta - es simplemente un portentoso milagro, un aliento refrescante de esperanza y de un futuro diferente. Les invito a leer sobre ella en el enlace que les adjunto. (Le cambié  Vida de la hnita Genoveva, partera del pueblo Tapirapé.

Hoy, ya con mi taza de café ya vacía y la mirada a los claroscuros de la luz que se filtra sobre el patio... doy gracias; y hoy nuevamente, e independientemente de lo que depare el futuro, me comprometo a vivir transparente, en solidaridad y en la construcción de un futuro diferente.  

¡Que disfruten su día, este, el de hoy!


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